Archivo de divulgación
Registros propios de fotografía y video, cada uno acompañado por el contexto ecológico que los explica.

Nido entre cables
Fotografía
En la fotografía se observa una paloma de alas blancas (Zenaida asiatica) cuidando a su pichón en un nido construido entre una maraña de cables en un poste.
Como reflexión, esta imagen evidencia que los procesos ecológicos persisten aun en los entornos más modificados. Reconocer el espacio geográfico urbano también como un entramado de condiciones y recursos para la fauna permite replantear el diseño de nuestras ciudades, transitando hacia espacios más compatibles con la biodiversidad.

Cojoba arborea
Fotografía
A primera vista, Cojoba arborea puede confundirse con otros miembros de la familia Fabaceae: la forma de sus folíolos y sus inflorescencias globosas pueden recordar, por ejemplo, a especies de Leucaena. Sin embargo, al observarla con mayor atención aparece un rasgo particularmente distintivo: sus vainas.
Sus frutos son vainas alargadas, curvadas y de un llamativo color rojo al madurar, las cuales se abren para dejar expuestas sus semillas negras y brillantes. Esta combinación cromática y morfológica no solo permite reconocerla con facilidad frente a otras leguminosas de aspecto similar, sino que representa una adaptación clara para la zoocoria: el contraste de color atrae a aves y otros animales que consumen o dispersan sus semillas.
Cojoba arborea es comúnmente conocida como aguacillo en algunas regiones. Es nativa del neotrópico y su distribución se extiende desde el sur de México, Centroamérica y las Antillas, hasta América del Sur en países como Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Brasil.

¿Has visto un fruto que parece una oreja?
Fotografía
Se trata de Enterolobium cyclocarpum, conocido como guanacaste, parota u orejón, un árbol nativo de las regiones tropicales de América.
Es una especie de gran tamaño, con una copa amplia y hojas compuestas muy pequeñas. Sus flores son discretas, pero su fruto resulta inconfundible: una vaina curvada, gruesa y de color oscuro, que forma una estructura circular y retorcida.
El nombre del género, Enterolobium, hace referencia precisamente a la forma lobulada de su fruto, mientras que el epíteto específico cyclocarpum alude a su característica forma circular.

Vegetación ribereña en un arroyo
Fotografía
La vegetación ribereña de este arroyo presenta un importante componente de vegetación secundaria, con predominio de especies exóticas naturalizadas. Entre ellas se encuentran el pirul (Schinus molle), dominante en el estrato arbóreo; el carrizo gigante (Arundo donax), que forma densos cañaverales a lo largo del cauce; y la higuerilla (Ricinus communis), presente principalmente en sus márgenes. Tanto el carrizo gigante como la higuerilla presentan comportamiento invasor, particularmente en ambientes perturbados, donde pueden expandirse y competir con la vegetación local.
Otro elemento presente es Cuscuta sp., una planta parásita que, en el área observada, se encontró exclusivamente sobre los pirules, donde llega a formar densas masas de tallos filamentosos.
A pesar de la abundante cobertura vegetal, la composición del sitio evidencia el predominio de especies exóticas naturalizadas, algunas capaces de modificar considerablemente la estructura de la vegetación ribereña.

Un árbol sobre otro árbol.
Fotografía
En una cavidad entre los troncos de un pirul (Schinus molle), una especie exótica naturalizada en México, ha germinado un pequeño palo blanco (Hesperalbizia occidentalis).
La acumulación de materia orgánica y humedad creó un pequeño micrositio que permitió la germinación de esta especie nativa, incluida en la NOM-059-SEMARNAT-2010 bajo la categoría de Amenazada (A).
Aunque probablemente sus posibilidades de establecerse y alcanzar la etapa adulta en este sitio sean reducidas, la escena muestra algo interesante: incluso dentro de la ciudad, las semillas encuentran lugares inesperados para germinar.

Hojas de casuarina.
Fotografía
A simple vista, la casuarina parece un pino, pero en realidad no lo es. Aunque sus ramillas verdes recuerdan a las acículas de las coníferas, pertenece al grupo de las angiospermas, es decir, las plantas con flores y frutos.
Lo más curioso es que las estructuras verdes y delgadas que observamos no son hojas, sino ramillas articuladas fotosintéticas, responsables de realizar la mayor parte de la fotosíntesis. Sus verdaderas hojas están extremadamente reducidas y transformadas en pequeñas escamas que forman un diminuto verticilo alrededor de cada nudo de la ramilla. En este ejemplar pueden observarse siete de estas diminutas hojas.
En los entornos urbanos del Bajío, las especies de casuarina más comúnmente utilizadas son Casuarina equisetifolia y Casuarina cunninghamiana.